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jueves, 14 de mayo de 2015

Acerca de la monarquía etrusca

La monarquía latina (originalmente romana) se fomenta con vínculos de sangre; mientras que en la etrusca (no-romanos) son extranjeros e invasores de Roma. Los etruscos fomentan su fuerza en el ejército. Quitan la comitia centuriata y el poder del pater familis; de tal modo que Roma pasa a ser una polis etrusca, también debido a que el rey era etrusco y cambió la mayoría de estructuras.

La sociedad se divide en patricios (quienes se encargaban de los actos religiosos) y la "plebs" (ciudadanos).

Con la llegada del primer rey etrusco de Roma empieza la urbanización, con la construcción de calles, alcantarillado... gracias a la mano de obra, en la que la mayoría de participantes eran antiguos esclavos del pater familis. Por otro lado, el mercado se hace mayor y los patricios se encargan de vigilar a la sociedad para evitar revueltas.

Hay dos grandes reformas:

  • La primera se relaciona con las tribus: en un principio había cuatro tribus urbanas y dieciséis rústicas, pero más adelante llegan a ser un total de 35 tribus, dando lugar a una división geográfica-política. A partir de ese momento, surge la comitia tributa en las asambleas. Cada tribu tiene un voto. Se pertenece a una tribu o a otra dependiendo de en qué residían los habitantes. Esta nueva división es otra de las causas por las que el pater familis pierde poder.

  • La segunda reforma va dirigida a la centuriata: se divide a la población en 193 centurias. Cada centuria tiene un voto, dirigido a la Comitia centuriata (la más poderosa), relacionada directamente con el ejército. Esta comitia es timocrática. También hay una división de clases: 1º (80 centurias, los más ricos territorialmente), 2º (20 centurias), 3º (20 centurias), 4º (30 centurias) y la 5º ( 5 centurias). A estas centurias se añaden otras 18 pertenecientes al ejército. Los soldados pagan su propio armamento; en ocasiones poseían caballos propios, y en otros casos se los dejaba el estado con la condición de que sean mantenidos. Las comitias dirigidas al ejército, se encargaban de controlar el imperio y defenderlo, generalmente mediante la formación cerrada ( anterior a la formación "tortuga")